Julio dejó dos lecturas que no caminan juntas: la inversión sube y el gasto de los hogares se queda quieto. En las dos, además, lo importado avanza más que lo hecho en México.
Vamos por partes. El INEGI publicó sus indicadores el 5 de octubre y, como recogió La Silla Rota, la inversión fija bruta de México creció 6.0 % anual en julio y 1.4 % contra junio. Fue el cuarto mes seguido al alza. El Financiero apunta que no se veía un ritmo anual así de fuerte desde julio de 2024.
se presentan débiles en el acumulado, a pesar del repunte en el mes de julio
El instituto dio a conocer ese mismo día el dato del consumo privado: sin variación mensual, y con un avance de apenas 1.1 % frente a julio del año pasado.
Inversión con acento importado
El repunte descansa en dos motores. Uno es la construcción, con 6.9 % anual: la edificación residencial subió 9.2 % y la no residencial, 4.0 %. Mes contra mes, el cuadro es otro. De acuerdo con La Silla Rota, la construcción retrocedió 1.5 %: la residencial ganó 0.7 % y la no residencial perdió 3.9 %.
El otro motor son las máquinas y los equipos, que aumentaron 4.9 % en la comparación anual y 4.5 % en la mensual. El Financiero lo describe como su mejor tasa anual en 23 meses.
Lo que mueve esa cifra es de dónde viene el equipo. Según El Financiero, el desglose queda así:
- Importados: 9.9 % más en el año. Adentro, maquinaria y equipo subieron 14 % y el equipo de transporte bajó 7.9 %.
- De origen nacional: 3.1 % menos. Adentro, la maquinaria, el equipo y otros bienes cayeron 5.3 %, y el equipo de transporte, 0.8 %.
Eduardo Valle, economista de Coppel, vio el mayor empuje de julio en la «compra de maquinaria y equipo, especialmente de origen importado». «Esto es una buena señal, pues significa que las empresas modernizan o amplían su capacidad productiva», dijo a El Financiero.
Al mismo diario, James Salazar, subdirector de Análisis Económico de Kapital Grupo Financiero, le dijo que los empresarios empiezan a poner en marcha lo que tenían planeado invertir. A la larga, agregó, eso debería traducirse en más productividad y en respaldo para el consumo.
Separada por sector, la inversión privada subió 5.9 % anual, la mayor tasa en 30 meses, tras el 3.9 % de junio. La pública avanzó 6.9 %, muy lejos del 17.3 % que había anotado un mes atrás.
Los hogares compran afuera
El Indicador Mensual del Consumo Privado mide el gasto de las familias en bienes y servicios. En julio no se movió respecto a junio, en términos reales, informó MVS Noticias con base en el reporte del INEGI. Solo los bienes importados crecieron con claridad: 1.4 % en el mes.
Los productos hechos en el país bajaron 0.2 %, con un comercio minorista que vendió menos. Los servicios nacionales sí subieron 0.2 %, impulsados por lo que se gastó en entretenimiento, turismo interno y comida preparada durante las vacaciones de verano.
Contra julio del año pasado, Vanguardia reportó estos avances: 1.4 % en bienes nacionales, 0.6 % en servicios nacionales y 1.6 % en bienes importados. Entre los importados, los duraderos subieron 8.4 %; los semiduraderos y no duraderos de origen externo cayeron 3.4 %.
La distancia se aprecia mejor sumando enero a julio. En ese lapso, los bienes nacionales crecieron 0.33 % anual y los servicios nacionales, 0.30 %, el peor arranque de año para los servicios desde 2020. Los bienes importados, mientras tanto, avanzaron 8.34 %, según La Silla Rota.
| Indicador | Variación anual |
|---|---|
| Inversión fija bruta | 6.0 % |
| Maquinaria y equipo importados | 9.9 % |
| Maquinaria y equipo nacionales | −3.1 % |
| Consumo privado | 1.1 % |
| Consumo de bienes importados (ene–jul) | 8.34 % |
| Consumo de servicios nacionales (ene–jul) | 0.30 % |
Los analistas piden calma
No todos los consultados por El Financiero celebraron sin reservas. Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base, afirmó que «se está dando una recuperación de la inversión, en comparación con la primera mitad del año, pero se observó una desaceleración en la inversión del sector público». Y añadió: «El crecimiento de la inversión en julio es una buena noticia para México, pero todavía insuficiente para hablar de una recuperación sostenida de los flujos de inversión y de la confianza para invertir».
Iván Arias, director de Estudios Económicos de Banamex, avisó que dos rubros «se presentan débiles en el acumulado, a pesar del repunte en el mes de julio»: la inversión privada no residencial, que va a plantas e instalaciones industriales, y la de maquinaria y equipo. En su lectura, «la fuerza de la tendencia de la inversión del sector privado aún no es clara debido a la falta de confianza de los empresarios, tanto en el ámbito nacional como en el internacional».
Las proyecciones tampoco entusiasman. Banco Base espera un crecimiento de la inversión de 2.0 % en 2026 y Banamex, de 1.5 %, según El Financiero. Ambas quedan muy lejos del 6.0 % de julio.
Lo que sigue
Dos datos del mes enfrían el repunte: la maquinaria nacional que cayó y el gasto en bienes y servicios del país que no avanzó. Salazar, de Kapital, anticipa que renovar la planta productiva acabará sosteniendo al consumo. Arias, de Banamex, pone una condición a la tendencia: que regrese la confianza de los empresarios.
El INEGI volverá a publicar inversión fija bruta y consumo privado con cifras de agosto. Ahí se verá si el impulso de la inversión privada aguanta más de un mes y si el consumo nacional sigue flojo al terminar el verano.



