Una minuta bastó para mover al peso. Salió este 8 de octubre, corresponde a la decisión del 24 de septiembre y la resumió Bloomberg Línea, revela que en la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico), tres de cinco miembros aceptarían debatir una rebaja de la tasa de referencia, hoy en 6.50 %. La Reserva Federal estadounidense había subido la suya tres semanas antes.
La moneda mexicana respondió perdiendo 22 centavos (1.22 %) y terminó en 18.21 por dólar en el mercado interbancario, según Publimetro. Para ese medio fue «la más castigada entre las principales divisas».
no tendría que reaccionar de manera mecánica ante los ajustes previstos a la tasa de fondos federales
Hay un telón de fondo. La brecha de tasas con Estados Unidos mide 250 puntos base, lo mismo que su mínimo histórico, y los analistas, en consenso, no ven movimientos de la tasa en lo que falta de 2026. La próxima decisión de Banxico será el 5 de noviembre.
Quién dijo qué en la Junta
El texto no identifica a nadie por nombre, aunque se alcanza a reconstruir quién pensaba qué. De acuerdo con Bloomberg Línea, uno de los tres abiertos al recorte consideró que, dada la marcha reciente de la inflación, y si sus determinantes siguen apoyando la desinflación, las próximas decisiones podrían incluir una baja puntual. Agregó que la postura monetaria actual «se mantiene sólida y otorga margen ante los ajustes en las tasas de referencia externas».
Para un segundo miembro hay motivos para debatir un ajuste fino hacia abajo. Aclaró que no está anunciando nada: depende de que la inflación continúe a la baja y de que el entorno financiero siga en orden.
El tercero razonó desde los ciclos: los dos países viven etapas distintas, de modo que Banxico no estaría obligado a seguir de manera automática los movimientos esperados de la tasa de fondos federales. La Junta, añadió, podría considerar una baja si el entorno lo permitiera. Esa lógica ya estaba en el comunicado de septiembre, donde Banxico dijo que México «no tendría que reaccionar de manera mecánica ante los ajustes previstos a la tasa de fondos federales».
Los otros dos se mostraron más reservados. El cuarto quiso analizar con calma toda la información a la mano, actuar con prudencia y asegurarse de que las expectativas de inflación sigan bien ancladas. El quinto opinó que la tasa debe permanecer donde está durante un buen rato. Con la nueva postura de la Reserva Federal, advirtió, la brecha de tasas entre México y Estados Unidos «tenderá a disminuir gradualmente con el tiempo»; por eso pidió seguir de cerca el tipo de cambio. En su opinión, la estabilidad del peso descansa sobre todo en que se espere un dólar débil, y si la inflación no converge de manera sólida hacia la meta de 3 %, quizá habría que discutir acompasarse con las alzas de la Fed.
Publimetro recordó un detalle de mecánica: en la Junta de Gobierno, tres votos alcanzan para aprobar cambios de política monetaria.
Mientras la Fed sube
Del otro lado de la frontera, el Comité Federal de Mercado Abierto votó 12 contra 0 el 16 de septiembre para elevar en un cuarto de punto porcentual el rango meta de la tasa de fondos federales, ahora de 3.75-4.00 %. La Fed explicó en su comunicado que la economía avanza con solidez y que la inflación «sigue elevada». Planteó el aumento como un modo de volver pronto a su meta de 2 %.
Tras ese movimiento, la distancia entre la tasa de Banxico y el límite superior del rango de la Fed es de 250 puntos base. Es el premio adicional de quien mantiene pesos en lugar de dólares, y mientras más se achica, menos atractivo resulta el llamado carry trade, que consiste en pedir prestado en monedas con intereses bajos para colocar el dinero en activos de mayor rendimiento, entre ellos los que están en pesos.
Para Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Grupo Financiero BASE, el peso se resintió por las minutas de Banxico, que dejaron ver espacio para al menos otra rebaja, según Publimetro. Señaló un segundo factor: esos tres miembros minimizaron la diferencia entre las tasas de ambos países. Siller precisó que, desde el alza de la Fed, el peso acumula una depreciación de 3.87 %.
En el día, el tipo de cambio interbancario fluctuó de 17.95 a 18.22 pesos. Quien compró dólares en ventanilla pagó hasta 19.04 pesos en Bank of America y 19.03 en Monex.
La inflación como argumento
En septiembre, la inflación general anual fue de 3.45 %, de acuerdo con Bloomberg Línea, dentro del intervalo de 3 % más o menos un punto porcentual que Banxico se fija como objetivo.
El sector privado ve las cosas con menos holgura. En la Encuesta de Expectativas de Citi del 6 de octubre, la mediana de inflación general al cierre de 2026 quedó en 3.90 % y la de subyacente, en 3.88 %. Para 2027 se estima 3.83 % de general y 3.80 % de subyacente, sin cambios frente a la encuesta anterior; el promedio esperado para 2028-2032 es de 3.73 %. Ninguna de esas medianas se acerca a la meta puntual de 3 %, justo la condición que uno de los miembros de la Junta puso para desacoplarse de la Fed.
Los encuestados esperan que el PIB crezca 1.4 % en 2026 y 1.8 % en 2027.
Lo que esperan los analistas
Por ahora, el consenso no va con la mayoría de la Junta. Los 37 participantes de la encuesta de Citi esperan que la tasa cierre 2026 en 6.50 %, y ni uno solo anticipa otra cifra. Para fines de 2027 la mediana sigue en 6.50 %, con un rango de 6.00 % a 7.25 %. Respecto de 2027, 25 analistas no prevén movimientos, seis esperan un alza de 25 puntos base y cinco, una baja del mismo tamaño.
El sondeo se levantó antes de que saliera la minuta, pero ya mostraba un deterioro en la perspectiva cambiaria: la mediana del tipo de cambio para el cierre de 2026 subió a 18.00 pesos por dólar desde 17.50 en la encuesta anterior, y la de 2027 pasó de 18.00 a 18.50. El cierre del 8 de octubre, en 18.21, ya supera la mediana prevista para fin de año.
Qué sigue
Banxico dará a conocer su próxima decisión el 5 de noviembre. Si la Fed deja su rango igual, un recorte de 25 puntos base bajaría el diferencial a 225 puntos base, por debajo del mínimo histórico que Publimetro registra en 250.



