Jitomate: 30.25 % más caro en un mes. Cebolla: 23 %. Entre agosto y septiembre, esos dos productos de cualquier carrito del súper volvieron a acelerar la inflación general.
Este jueves, el INEGI informó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor creció 0.42 % mensual, hasta 146.075 puntos. Por Esto! cita una tasa anual de 3.45 %, contra 3.26 % en agosto.
mantiene un sesgo al alza
La subyacente fue en sentido contrario. Es el indicador que el Banco de México sigue para medir las presiones de fondo, y deja fuera bienes y servicios de precios más volátiles. Avanzó 0.20 % mensual; en tasa anual bajó de 3.88 % a 3.75 %.
El desglose de El Contribuyente señala qué jaló más el índice en septiembre:
- el jitomate;
- la cebolla;
- el gas LP doméstico (+3.14 %).
Otras frutas (+6.13 %) y el pollo (+1.78 %) también cerraron al alza.
Con 170 bienes y servicios, la canasta de consumo mínimo se movió más que el índice general en septiembre (0.59 %). Su acumulado en doce meses, 3.29 %, queda por debajo del 3.45 % general, de acuerdo con el INEGI que cita Por Esto!.
Lo que se nota en el súper
El componente no subyacente (agropecuarios y energéticos) subió 1.20 % en el mes y 2.45 % en el año. Las frutas y verduras, que forman parte de él, se encarecieron 4.40 % en septiembre y 8.78 % contra el mismo mes de 2025.
Traducido a pesos: un gasto de 100 pesos en frutas y verduras hace un año hoy pide casi 109. El mismo gasto en el conjunto de bienes y servicios del INPC pide 103.45 pesos.
La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 sirve para ponerlo en escala. Alimentos, bebidas y tabaco se llevaron 5,994 pesos mensuales del hogar promedio, 37.7 % de su gasto corriente monetario; de esa suma, 521 pesos fueron a verduras. Si el gasto en verduras creciera al ritmo anual de frutas y verduras que registró el INEGI, ese carrito saldría en unos 567 pesos, según un cálculo de Tiempo con ambas cifras.
La encuesta deja ver también el margen de los hogares más pobres. En el primer decil, el 10 % con menores ingresos del país, el ingreso promedio fue de 5,598 pesos mensuales: menos de lo que el hogar promedio gasta únicamente en alimentos, bebidas y tabaco.
No todo subió. Hubo bajas:
- papa y otros tubérculos: 13.92 % menos;
- aguacate: 8.11 % menos;
- naranja: 5.65 % menos;
- servicios profesionales: 16.44 % menos;
- internet, telefonía y televisión de paga en paquete: 2.06 % menos.
Por estados, el alza mensual más fuerte fue la de Tlaxcala (0.84 %) y la más leve, la de Baja California Sur (0.01 %). San Andrés Tuxtla encabezó entre las ciudades (0.95 %); La Paz cerró la lista (0.01 %).
Lo que esperaban los analistas
Para los analistas no hubo sorpresa. Los 37 participantes de la encuesta Citi del 6 de octubre preveían para la general una anual de 3.46 % y una mensual de 0.43 %; la general quedó una centésima por debajo. Para la subyacente esperaban 3.78 % anual y 0.23 % mensual, y el dato real salió por debajo en ambos.
Mirada contra el año anterior, el repunte pesa menos. En septiembre de 2025 la anual fue de 3.76 % y la mensual de 0.23 %, así que la general todavía es inferior a la de hace doce meses. Eso sí, según Banxico, avanzó de la primera quincena de julio (3.10 %) a la primera de septiembre (3.42 %). El Banco de México fija su meta en 3 %; la cifra sigue arriba, pero dentro del margen de un punto porcentual, tanto hacia arriba como hacia abajo.
Banxico, entre la general y la subyacente
En decisión unánime, la Junta de Gobierno de Banxico mantuvo en 6.50 % la tasa de interés interbancaria a un día el 24 de septiembre. Fue su tercera pausa seguida, tras dos recortes de 25 puntos base, en marzo y en mayo, de acuerdo con el historial de decisiones del banco central. Banxico atribuye al componente no subyacente el alza de la general (de 3.10 % a 3.42 % entre la primera quincena de julio y la primera de septiembre); la subyacente, mientras tanto, cayó de 3.95 % a 3.79 %.
El documento pone las «afectaciones climáticas» y las presiones de costos entre los riesgos al alza para los precios; su balance de riesgos, concluye, «mantiene un sesgo al alza». Sus pronósticos ubican la inflación general en 3.5 % de promedio durante el cuarto trimestre de 2026, y la convergencia a la meta hasta el último trimestre de 2027.
México y Estados Unidos tienen condiciones macroeconómicas distintas, agregó la Junta, y por eso «la política monetaria no tendría que reaccionar de manera mecánica ante los ajustes previstos a la tasa de fondos federales». En septiembre, la Reserva Federal subió 25 puntos base su rango de referencia.
Los analistas no esperan movimientos pronto. En el consenso de la Encuesta Citi, la tasa termina 2026 y 2027 en 6.50 %. Sobre el año próximo:
- 25 de los 37 participantes no ven cambios;
- seis anticipan una subida de 25 puntos base;
- cinco, una baja de esa magnitud.
El sondeo recortó su estimación de inflación general al cierre de 2026 a 3.90 % (antes 3.93 %) y la de la subyacente a 3.88 % (antes 3.92 %). Espera un crecimiento económico de 1.4 % este año.
Lo que viene
La Junta de Gobierno dijo en su comunicado de septiembre que decidirá «considerando la continuación del proceso desinflacionario y el comportamiento esperado de sus determinantes», entre ellos las expectativas de inflación, la holgura de la economía y el traspaso del tipo de cambio a los precios. El reporte de septiembre trae las dos caras juntas: una subyacente a la baja y una general que sube por alimentos y energéticos. Banxico decide de nuevo el 5 de noviembre, de acuerdo con el calendario de 2026 en la agenda económica de BBVA Research.
El 9 de noviembre, el INEGI dará la inflación de octubre. Ahí se verá si el jitomate y la cebolla siguen arriba o dan marcha atrás, igual que ocurrió este mes con el aguacate y la papa, y si el gas LP conserva su tendencia de septiembre.



