Treinta y cuatro horas de bloqueos terminaron con una frase conocida: se instalarán mesas de trabajo. Es una frase útil cuando va con calendario. Sin él, solo avisa que habrá reuniones.
Por eso esta columna lleva una petición con cargo: le pedimos a la titular de la Secretaría de Gobernación que publique fechas, responsables y minutas de las cuatro mesas acordadas con la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) y otras organizaciones.
Lo que se acordó, y lo que no
El martes 27 de octubre, Gobernación y los transportistas acordaron retirar los bloqueos a cambio de cuatro mesas de trabajo. Según la propia Secretaría, se hablará de cinco temas: seguridad en carreteras, infraestructura, asuntos fiscales, seguridad social y condiciones laborales.
Ni el comunicado oficial ni las declaraciones de los dirigentes detallan plazos de cumplimiento o soluciones específicas. Eso es lo que falta.
El argumento del gobierno merece oírse
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el diálogo estaba abierto desde antes y que los líderes se reunieron con Gobernación y Hacienda el lunes. Sobre el reclamo fiscal, dijo que la molestia viene de un grupo muy pequeño que estaría duplicando deducciones por pago de casetas, y que Hacienda mantiene un tope de menos de 300 millones de pesos por ese concepto.
Es un punto que debe examinarse. Si hay quien duplica deducciones, corregirlo es legítimo y no debería hacerse con bloqueos de por medio. También es razonable que un gobierno no quiera negociar bajo presión.
Donde el argumento se queda corto
Los transportistas dicen que los compromisos con Gobernación desde febrero de 2024 no se han traducido en soluciones. Esa fecha importa: hace más de dos años y medio que se habla de lo mismo. Si el diálogo estaba abierto, como dice el gobierno, la pregunta es qué resultados dejó.
Un acuerdo sin fechas es una intención, y las intenciones ya se firmaron en febrero de 2024.
También hay una discrepancia sin resolver: Gobernación contó movilizaciones en 19 estados, 38 puntos, 691 vehículos y 858 personas, y la Canacar afirma que fueron 32 estados. Con cifras así de lejanas, la mesa empezará discutiendo qué ocurrió, no qué hacer.
Lo que pedimos
Le pedimos a la titular de Gobernación que, dentro de una semana de la instalación de las mesas:
- Publique la fecha de la primera sesión de cada una de las cuatro mesas.
- Nombre a una persona responsable por mesa, con cargo.
- Publique una minuta de cada sesión, con acuerdos y plazos.
- Informe cuántos puntos de manifestación hubo y en cuántos estados, con la metodología del conteo, para cerrar la discrepancia con la Canacar.
- Detalle, junto con Hacienda, cómo se calculó el tope de menos de 300 millones de pesos por deducciones de casetas.
Ninguna de las cinco exige ceder en el fondo. Exigen mostrar el trabajo.
Por qué importa fuera de las autopistas
Una carretera bloqueada se nota rápido. Un conflicto que se aplaza sin fecha se nota después, cuando vuelve a cerrarse el paso. Y quienes dependen de que las mercancías lleguen, desde la tienda de la esquina hasta una fábrica, no tienen mesa en esa negociación.
Una calendarización pública también protege al gobierno. Si cumple, tendrá cómo demostrarlo. Si algún sector incumple, tendrá cómo señalarlo.
El hilo político
La presidenta cuestionó que integrantes de la Canacar se reunieran con el dirigente del PRI, Alejandro Moreno, antes del paro, y él respondió que los recibió para escuchar sus demandas. Es una discusión legítima sobre quién habla con quién, pero no sustituye la discusión de fondo: seguridad, infraestructura, impuestos y empleo.
Si cada reunión se convierte en una pelea sobre sus motivos, las mesas quedarán sin tiempo para las demandas.
Qué mediría un tablero sencillo
No hace falta una plataforma sofisticada. Basta una tabla con cuatro columnas: mesa, responsable, fecha de la sesión y acuerdos con plazo. Con eso, cualquiera puede contar cuántas sesiones se hicieron, cuántos acuerdos se cumplieron y cuántos se aplazaron. Es el tipo de seguimiento que el propio gobierno ha prometido en otros planes y que aquí costaría poco.
Lo que cuesta no tener fecha
Una mesa sin calendario deja a cada parte con su versión. El gobierno dirá que ofreció diálogo y los transportistas dirán que no hubo respuestas, como ocurrió con los compromisos de febrero de 2024. La minuta pública corta esa discusión: dice qué se pidió, qué se respondió y para cuándo.
Un ejemplo de lo que debería quedar escrito: el tope de menos de 300 millones de pesos que cita la presidenta para las deducciones de casetas. Si ese número es correcto, publicar cómo se calculó solo lo fortalece. Si requiere ajustes, es mejor saberlo en una mesa que en una caseta.
La solicitud, en una línea
Secretaria de Gobernación: publique el calendario, los responsables y las minutas de las cuatro mesas con el sector transportista, y resuelva con datos la discrepancia entre 19 y 32 estados.
La primera prueba será si la primera mesa tiene fecha antes de que termine noviembre.



