51.79 % contra 48.21 %. Con ese resultado oficial, el Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil declaró ganador de la segunda vuelta del domingo 25 de octubre a Luiz Inácio Lula da Silva sobre el senador Flávio Bolsonaro. Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), asumirá su cuarto mandato.
La victoria revirtió la primera vuelta del 4 de octubre, en la que Bolsonaro había quedado adelante.
La cuenta, en limpio
Tabla: las dos vueltas de la elección presidencial de Brasil
| Candidato | Primera vuelta (4 de octubre) | Segunda vuelta (25 de octubre) |
|---|---|---|
| Lula da Silva (PT) | 45.16 % | 51.79 % |
| Flávio Bolsonaro (PL) | 47.03 % | 48.21 % |
Lula ganó 6.63 puntos porcentuales entre una vuelta y otra, y Bolsonaro, 1.18. La diferencia a favor de Lula en la segunda vuelta fue de 3.58 puntos, equivalentes a más de cuatro millones de votos, según los datos difundidos tras el escrutinio.
El TSE declaró ganador a Lula a las 21:09 en Brasilia, con el conteo avanzado. Su presidente, Kassio Nunes Marques, confirmó el resultado oficial.
Una victoria con récord y con remontada
Lula se convierte en el primer presidente de Brasil que accede a un cuarto mandato, y el segundo consecutivo. Gobernará hasta finales de 2030.
En la primera vuelta, la abstención llegó a 21 %, su nivel más alto desde 1998. En la recta final de la segunda, según los reportes, Lula centró sus esfuerzos en movilizar a los indecisos y a quienes no habían votado el 4 de octubre.
Antes de la segunda vuelta, las encuestas mostraban una contienda reñida. Dos sondeos difundidos el lunes 19 de octubre indicaban que la ventaja de Bolsonaro se había reducido.
El camino hasta aquí
La primera vuelta fue un golpe para Lula. Después de ella admitió que no esperaba quedar en segundo lugar, y anunció que la nueva campaña empezaba al día siguiente. También reconoció que estaba convencido de que ganaría desde la primera ronda: «Estaba convencido de que iba a ganar las elecciones en primera vuelta». Con ese tono entró a un balotaje que, según él, exigía convencer a los brasileños de continuar su proyecto de gobierno.
Aquella noche del 4 de octubre, el conteo se movió mucho: con 93 % escrutado, Bolsonaro todavía aventajaba a Lula por unos 4 millones de votos. El resultado final, con casi todo el censo contado, fue 47.03 % contra 45.16 %, lo que obligó a una segunda vuelta porque ninguno rebasó la mitad de los votos válidos.
Los dos candidatos
Lula, de la izquierda, gobernó Brasil en 2003-2010 y volvió a la presidencia en 2023. Flávio Bolsonaro, senador del Partido Liberal (PL) y primogénito de Jair Bolsonaro, representó a la derecha y a la ultraderecha en una contienda que dividió al país casi por la mitad.
La proclamación y consolidación oficial de los resultados corresponde al TSE, que ya declaró a Lula ganador de la segunda vuelta.
Lo que decían los sondeos
Antes de la primera vuelta, varias mediciones colocaban a Lula por delante de Bolsonaro, y no fue así. Para la segunda vuelta, un sondeo difundido el 21 de septiembre proyectaba que Lula ganaría por un punto, y las encuestas de las semanas previas al 25 de octubre mostraban diferencias reducidas.
El resultado de 3.58 puntos superó esa proyección. Entre una votación y otra pasaron 21 días, el tiempo que tuvo Lula para pasar de segundo a ganador.
Una noche reñida
La segunda vuelta repitió el patrón de un conteo que se va cerrando. Con apenas 0.25 % escrutado, Lula figuraba con 57.66 % de los votos válidos. En otro momento del conteo, tenía 50.03 %, es decir, unos 40,000 votos más que Bolsonaro.
Con 96 % escrutado ya tenía 51.7 % contra 48.3 %, y el resultado oficial lo dejó en 51.79 %.
El mensaje de esa noche
El candidato derrotado, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por intento de golpe de Estado, dijo en la noche del domingo que las elecciones debían anularse y que le resultaba imposible reconocer los resultados.
Luego rectificó. Su partido reconoció la derrota y Bolsonaro dijo que encabezará la oposición a Lula. Ya no pide la anulación de los comicios; ahora busca la inhabilitación de Lula, con el argumento de que abusó de su poder como presidente para asegurar su reelección.
Es su postura.
Lo que significa para el resto de la región
Brasil es la mayor economía de América Latina, y su elección se siguió con atención por el peso del país en los foros económicos internacionales. La reacción de los mercados fue inmediata: el real cayó el lunes 26 de octubre y la bolsa de Sao Paulo suspendió operaciones. Entre las acciones que más perdieron estuvieron las de la petrolera estatal Petrobras y las del banco Itaú. Mientras tanto, el peso mexicano abrió esa semana con ganancias frente al dólar, según los reportes de mercado.
La directora de análisis económico de Banco Base, Gabriela Siller, explicó que los inversionistas leyeron la reelección como un factor de riesgo específico para Brasil y no como un deterioro generalizado de la percepción sobre las economías latinoamericanas.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum felicitó a Lula con la frase «Viva la democracia».
Lo que dicen las partes
- Lula. Asumirá su cuarto mandato, el segundo consecutivo, hasta finales de 2030.
- Flávio Bolsonaro. Primero dijo que pediría anular las elecciones; luego reconoció la derrota y anunció que liderará a la oposición.
- El TSE. Declaró el resultado oficial y señaló que el conteo permitía afirmar que, matemáticamente, Lula era el ganador.
- Los analistas de mercado. Ven un riesgo específico para Brasil, no un contagio a toda la región.
Lo que no se sabe
- Cuándo asumirá Lula exactamente: los reportes difieren entre el 1 y el 5 de enero de 2027, y solo coinciden en que será en enero.
- Si Flávio Bolsonaro presentará formalmente una solicitud de inhabilitación ante el TSE y con qué sustento.
- Cuánto se recuperará el real tras la caída del lunes 26 de octubre.
- Cómo será la composición del gobierno que Lula formará, que aún no se ha anunciado.
Lo que viene
Lula asumirá la presidencia en enero de 2027. Antes, el TSE tendrá que atender cualquier recurso que presente el equipo de Flávio Bolsonaro, que ahora centra su estrategia en una solicitud de inhabilitación.



