Desde el fin de semana hay unos 500 militares de cada país en el río Bravo, mirándose de orilla a orilla a la altura de Tamaulipas. Washington justifica el suyo con unos disparos que, según su versión, se hicieron desde territorio mexicano contra la Guardia Costera el 26 de septiembre.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, dijo este lunes que su gobierno no tiene pruebas del ataque y que ya las solicitó.
Ningún elemento de la Guardia Nacional, de la Defensa, de la Marina ha detectado que haya disparos de la frontera mexicana hacia la frontera de Estados Unidos
En la conferencia matutina del 5 de octubre, recogida en el texto estenográfico que publicó Presidencia, dijo: «Nosotros hemos pedido todas las evidencias de que esto fue así, porque no tenemos evidencia». También afirmó: «Ningún elemento de la Guardia Nacional, de la Defensa, de la Marina ha detectado que haya disparos de la frontera mexicana hacia la frontera de Estados Unidos». Según ella, Washington hizo el señalamiento igualmente por escrito.
Lo que cuenta Estados Unidos
Según Stars and Stripes, la Guardia Costera confirmó el incidente el viernes 2 de octubre. Los hechos fueron el sábado 26 de septiembre en las inmediaciones de Garceño, un poblado del condado de Starr, Texas. Ahí había varias agencias federales en operativos conjuntos de interdicción para frenar el paso de migrantes por el río.
Funcionarios del servicio citados por el diario dicen que el fuego empezó del lado mexicano y que el personal estadounidense contestó. No hubo heridos, y las embarcaciones y el equipo quedaron sin daños, informó la corporación, que investiga el caso junto con otras agencias federales. Quienes dispararon no aparecen identificados en ninguna declaración pública.
Unas 260 millas (alrededor de 420 km) del río en esa zona quedan bajo la Operación River Wall. El Valle del Río Grande sumó, hasta agosto del año fiscal 2026, más de 19,500 encuentros con migrantes según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza: 43 % menos que un año antes.
Para la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur, el reposicionamiento de tropas y equipo en esa región sirve de apoyo al Departamento de Seguridad Nacional y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, ante el alza estacional de actividad ilegal. Como «ejemplo» de ese repunte, citó lo ocurrido el 26 de septiembre.
Mexico News Daily reportó que medios mexicanos, citando al Pentágono, dieron cuenta de que el gobierno de EU anunció el sábado 3 de octubre que mandaría 500 soldados al límite fronterizo de Texas. De acuerdo con Al Jazeera, ese contingente lleva helicópteros, drones y equipo antidrones.
La embajada también fijó posición. El domingo 4 de octubre, ya de noche, el embajador Ronald Johnson escribió en X, según Mexico News Daily, que la sede diplomática colaboraba en la coordinación con las fuerzas mexicanas desplegadas donde ocurrieron los tiros hacia efectivos de la Guardia Costera. Al Jazeera añade que, en sus palabras, ambos países querían recorrer con patrullas los dos costados de la frontera común y entorpecer el funcionamiento de organizaciones criminales y terroristas.
Fox News agrega que Johnson dijo que los comandantes militares mexicanos hablarían directamente con las fuerzas de Estados Unidos.
La respuesta de Defensa y Marina
En el comunicado conjunto de la Defensa Nacional y de Relaciones Exteriores, fechado el 4 de octubre, no aparece mención alguna a disparos ni a la Guardia Costera. La «Operación Concurrente» (Espejo) comenzó ese día, según el texto: participan 500 efectivos del Ejército y de la Guardia Nacional, más drones, dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea y «equipos antidron móviles y semifijos, con el objetivo de contribuir a evitar el tráfico de drogas y personas».
Son cinco los municipios fronterizos que abarca: Díaz Ordaz, Camargo, Miguel Alemán, Mier y Nueva Ciudad Guerrero.
El 3 de octubre, informó la Defensa, entraron en contacto con la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur los comandantes de la 8/a. Zona Militar, en Reynosa, y de la XI Región Militar, que tiene sede en Torreón, cada fuerza dentro de su territorio. El mecanismo funciona, afirma el documento, «bajo los principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua y respeto a las decisiones y territorios soberanos».
La víspera, la Secretaría de Marina ya había salido al paso de las notas de prensa acerca del despliegue de Estados Unidos en el Valle del Río Grande. El texto, que también lleva la firma de Relaciones Exteriores, describe esos movimientos como parte de «las operaciones espejo entre ambos países». El Sector Naval de Matamoros, en el marco de la Operación Sable, puso en campo dos drones, 11 vehículos y 159 elementos, informó.
Según Marina, fue el Comando Norte el que anunció unos 500 efectivos de EU, en una operación que ella nombra en español «Vanguardia Ardiente». También insistió en que todo intercambio de información pasa «por los conductos institucionales establecidos».
Un modelo con antecedentes
La Defensa sostiene que este modelo de operaciones concurrentes funciona a partir del 5 de febrero de 2025. Antes hubo otra binacional, Águila Alta, entre el 7 y el 21 de septiembre, sobre la línea entre Tijuana y San Diego y dirigida contra drones de grupos criminales. Según la Defensa, las fuerzas de México dejaron fuera de servicio cinco drones, hubo una persona detenida y un arma de fuego asegurada.
El lunes Sheinbaum lo resumió así: «Ya se hizo un operativo espejo y ahora se va a hacer otro operativo espejo, este es en Tamaulipas».
El despliegue coincide con fricciones públicas con el embajador Johnson, quien fue boina verde del Ejército, tiene experiencia en la CIA y está en funciones desde mayo de 2025. En junio, de acuerdo con Al Jazeera, criticó en redes sociales cómo el gobierno mexicano encara el combate a los cárteles.
El gobernador de Querétaro, relató Sheinbaum en esa misma conferencia, convidó al embajador a una academia internacional de capacitación policial, cuya primera piedra pondría él, sin invitar a Relaciones Exteriores, al Gabinete de Seguridad ni a la Defensa. Afirmó que con Johnson su gobierno mantiene buena relación, aunque preguntó: «¿Por qué no es a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, como debe ser, como está la ley planteada?».
Al Jazeera apunta que, según la Constitución, las actividades de fuerzas extranjeras en el país deben contar con la aprobación del gobierno federal. El medio trajo a cuento que en abril murieron dos agentes de la CIA en un accidente de tránsito en Chihuahua. Había reportes de que habrían intervenido, sin autorización, en un operativo estatal contra un laboratorio de drogas; las autoridades lo negaron y señalaron que hacían capacitación en drones. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha amenazado con la posibilidad de ataques militares contra cárteles en territorio mexicano.
Pendientes
Al cierre del lunes, la tesis de que el fuego partió de México venía de funcionarios de la Guardia Costera que hablaron con la prensa estadounidense, y la repitieron la embajada y la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur. El gobierno mexicano sostiene lo contrario: ni la Guardia Nacional, ni la Defensa ni la Marina vieron disparos desde México hacia Texas.
Sigue abierta la investigación de la Guardia Costera, sin resultados públicos. Falta saber si Washington entregó a México la evidencia que Sheinbaum reclamó y por cuánto tiempo seguirán los despliegues en Tamaulipas y Texas; ningún gobierno lo ha informado.



